Serviertemperatur
Verzehrzeit
Weintyp
Region
Rebsorte
10% Syrah, 5% Cabernet Sauvignon, 85% Garnacha tinta
Flaschentyp
Burgunderfarbene Flasche
Verweildauer im Fass
7 Monate
Fassungsvermögen (cl)
75
Abfüllung
01/04/2019 0:00
Gesamtsäure (g/l)
5,6
Zucker
2
pH-Wert
3,43
Alkoholgehalt (% vol.)
14,5
Jiménez-Landi El Corralón 2018 es un interesante ensamblaje dominado por la uva tradicional garnacha complementada por un toque de las internacionales syrah y cabernet sauvignon, procedentes de viñedos de entre 12 y 40 años. Perfeccionado con una crianza de 7 meses en barricas. Intenso, frutal y muy equilibrado, ha enamorado al prestigioso crítico James Suckling, antiguo editor de Wine Spectator.
La historia moderna de esta bodega comenzó a escribirse en 2004 con el lanzamiento de un nuevo proyecto basado en la reinterpretación de la garnacha en una zona histórica de su cultivo, la Sierra de Gredos. Allí, José Benavides Jiménez-Landi, máximo responsable de la enología de la firma desde 2011, se centra en mostrar el perfil más fresco, elegante y sutil de esta variedad. La apuesta por una agricultura ecológica y biodinámica y el rigor artesanal en la elaboración son otras de las señas de identidad de una bodega que siempre reivindica lo natural.
Jiménez Landi El Corralón 2018 (D.O. Méntrida) es ideal para acompañar pollo asado, arroces con carne y caldosos, carne a la brasa.
Color rojo cereza con ribete violáceo.
De buena intensidad en nariz, limpio, destacan aromas de fruta roja, florales, ligeros lácticos y especiados (pimienta blanca); recuerdos de hierbas aromáticas y regaliz.
En boca es aromático, sabroso, con viva acidez que aporta frescura, ligeras notas herbáceas no molestas y con un final de buena persistencia con aromas florales, balsámicos y frutales.
Im Besitz der Familie Jiménez-Landi beginnt die aktuelle Geschichte dieser Bodega im Jahr 2004 mit dem Start eines neuen Projekts, das auf der Neuinterpretation der Garnacha in einem historischen Anbaugebiet basiert: der Sierra de Gredos. Abseits von Konzentration und Kraft konzentrierte sich Jiménez-Landi darauf, das frischeste, eleganteste und subtilste Profil der Garnacha zu zeigen. Und bald folgte die internationale Anerkennung.
Die hohen Bewertungen von Robert Parker verhalfen dieser kleinen Bodega mit limitierten Produktionen dazu, zunächst im Ausland und später auch in unserem Land erfolgreich zu sein.
Der Fokus auf eine ökologische und biodynamische Landwirtschaft sowie die handwerkliche Präzision bei der Herstellung sind weitere Markenzeichen einer Bodega, die das Natürliche betont: manuelle Lese, Traubenstampfen mit den Füßen, Gärung mit autochthonen Hefen, minimaler Schwefeleinsatz und Reifung in großen Fässern, um die Persönlichkeit des Weins maximal zu bewahren.